15 de enero
ayer fue mi cumple. y siendo como soy pues no fue una celebración si no que mas bien fue rutinario y gris. en el fondo a mi no me importa la fecha concreta, nunca he sentido nada especial al celebrarlo para mi incluso era como una cosa triste, porque se acababan las vacaciones de navidad (mas o menos) era el fin de las fiestas. tampoco he tenido nunca regalos asi memorables, lo gordo ya iba en reyes e iban muy pegados.
intimamente lo de la edad, no me ha importado, ni crecer. no me siento muy distinta respecto a eso ahora que hace cinco años, por mucho que si haya cambiado en otras cosas. no hay nada distinto entre la Carmen de un número o del siguiente. pero si siento una cosa que odio y no puedo contener y es que la edad es la mayor herramienta comparadora. sin querer me comparo todo el rato con gente de mi edad, o mas joven, o mayor pero pensando en como serían a mi edad.
la gente con la que creces a priori tiene el mismo punto de partida, temporal y espacial. esta comparación involuntaría hace que perciba la vida como una carrera, todas salimos del mismo punto de partida. sin embargo siento que si el resto han estado corriendo en dirección a sus metas pero que a mi me ha tocado correr hacia la salida y que aun no he empezado la carrera.
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